"Entre dos mundos"
- Devy Mehta
- 5 nov 2025
- 2 Min. de lectura
¿Tienen la sensación de que estamos viviendo entre dos mundos? Siento que ya no soy quien solía ser, pero tampoco estoy completamente segura de en quién me estoy convirtiendo. Y cuando pienso en todos los cambios que están ocurriendo en el mundo, me parece que no es solo algo personal, sino colectivo.
Es como si la vida misma nos hubiera colocado en este extraño espacio suspendido, entre lo viejo y lo nuevo, lo conocido y lo desconocido. Personalmente, siento que estoy caminando con un pie en la versión de mí misma que antes funcionaba según patrones y expectativas familiares, y con el otro pie en una versión más nueva y libre de mí misma que aún está en proceso de formación. Puede dar miedo cuando no vivo en el presente. Las meditaciones regulares de mindfulness pueden ayudarnos a vivir en el ahora, el único lugar donde realmente tenemos el poder de crear. Nos recuerdan que debemos hacer una pausa, respirar y estar agradecidos por lo lejos que hemos llegado.
Parece que el mundo entero se encuentra en este umbral. Los viejos sistemas, creencias y formas de ser se están desmoronando. Los nuevos aún están encontrando su voz y su base en una mayor conciencia, compasión y autenticidad. Nosotros, la humanidad, estamos oscilando entre dos realidades, una impulsada por el miedo y el control, y otra que está aprendiendo a guiarse por el amor y la confianza. No es extraño que muchos se sientan desorientados.
En momentos como estos, me recuerdo a mí misma que lo que parece tiempo de espera o incertidumbre es a menudo el momento divino en acción. Al igual que la mariposa que debe permanecer en el capullo hasta que sus alas sean lo suficientemente fuertes como para llevarla, nosotros también nos estamos fortaleciendo de maneras que aún no podemos ver.
El momento divino no funciona con nuestros relojes o calendarios, sino con nuestra preparación energética. El proceso de transformación puede traer confusión, dudas e incluso incomodidad, pero todo ello forma parte de la coreografía de nuestra danza kármica de la vida.
Lo mismo ocurre con nuestro planeta. Estamos soltando colectivamente la piel de los viejos paradigmas y dando a luz una conciencia de unidad. Bajo la superficie del caos, se está desvelando la autenticidad. El nuevo mundo está surgiendo desde nuestro interior. Es importante honrar nuestra propia transformación con paciencia y valentía, y con ello ayudaremos a que la transformación colectiva se desarrolle con gracia.
Respiremos, confiemos y sigamos viajando entre mundos hacia la plenitud.

Comentarios